Hay algo que sucede en la adolescencia que es que nos cuesta entender que es una etapa más y que también se va a terminar. Me pregunto por qué nos cuesta tanto entender que la adolescencia también es una etapa. Así como cuando era más chiquitito necesitaba que nosotros lo acompañáramos y estuviéramos con él o con ella, lo apoyáramos, la apoyáramos, le diéramos nuestro cuerpo, nuestra contención, nuestra amorosidad. Hay algo de eso en la adolescencia que se nos desconecta.

Los vemos grandes de tamaño y entonces nos parece que están como terminados, como si sacamos la torta del horno y ya está lista. Y la verdad es que la torta no está terminada, entonces pretendemos sentarnos a comer algo que todavía está crudo, le falta un golpe de horno. Ese golpe de horno se lo tenemos que permitir. Tenemos que ser capaces de verlo y darnos cuenta de que ese adolescente que estamos viendo es el que era el chiquitito hace re poco y que todavía hay algo de todo eso (de la contención, del contacto, de la palabra, del cuidado) que sigue necesitando.

Más allá de que nos pongan distancia, que no quieran, que se enojen, que nos hagan escenas, etc, hay algo en lo que todavía nos están necesitando.

Lo sentís? Te pasa con tu adolescente?